¿Cómo bañar un gato sin morir en el intento?

Los gatos se caracterizan por ser animales muy limpios.

De hecho, es habitual verlos acicalarse varias veces al día, poniendo posturas imposibles para llegar a todos los rincones 👅💧

Por eso, la mayoría de la gente considera que no es necesario bañar a un gato.

No les falta razón, pero…

¿Qué ocurre en el caso de un gato que sale a explorar fuera de su casa?

No sería la primera vez que el gato regresa sucio de barro y arena después de haber vivido sus aventuras por el barrio 🙀

Ahí sí es necesario bañar a tu gato y, si alguna vez lo has intentado, sabrás que no es tarea fácil.

A los gatos no les suele gustar demasiado el baño, así que no dudan en pelear con uñas y dientes para escapar.

Si es tu caso, no te preocupes. Vamos a contarte todo lo que necesitas saber para bañar a un gato sin crear una batalla campal.

¿Cómo bañar a un gato por primera vez?

Lo primero que te recomendamos es que te tomes una tarde libre para bañar a un gato por primera vez.

Vas a necesitar mucha paciencia y es mejor que te pongas a la tarea sin prisas.

A continuación te dejamos algunos consejos útiles:

  • Antes de ponerte a la faena, deja el grifo abierto para que tu compañero se acostumbre al sonido del agua corriendo 🚿. Comprueba su reacción: a lo mejor incluso se atreve a tocar el agua con la patita o se asusta y tienes que cerrar un poquito el grifo para que salga menos agua.
  • Evita el todo momento que le caiga agua en las orejas o en los ojos. Hasta que tengas más experiencia puedes prescindir de lavarle la cabeza en el baño para evitar que ocurra.
  • Enjabónalo desde la parte inferior hasta la superior, con una esponja o con la mano, sin frotar, de forma que parezcan caricias 🧼
  • Tras el aclarado, seca muy bien a tu gatito con una toalla, sin frotar ni hacer movimientos bruscos, dejando que se acomode al calor. No es recomendable que uses un secador, ya que el ruido suele asustar bastante a los gatos. Puedes intentar utilizar un secador silencioso y hacer la prueba para ver cómo reacciona.
  • Si quieres y tu gato aún tiene paciencia, puedes finalizar el proceso con un cepillado, en especial si tiene el pelo largo.

¿Cómo bañar a un gato?

Para que sea más fácil, te vamos a explicar paso a paso cómo bañar a un gato para que todo sea más fácil tanto para él como para ti.

🧴 Ten todo preparado

Ten todo listo cuando lleves a tu gato al baño: un champú para gatos, un calefactor para mantener caliente el ambiente si hace falta y una toalla para arroparlo después.

El ambiente tiene que estar muy tranquilo.

No dudes en acariciarlo y hablarle con voz suave desde antes de llevarlo hasta el baño. 

Coloca en la bañera o en el recipiente donde lo vayas a bañar una alfombrilla para que no se resbale, ya que le puede hacer sentir inseguro y darle miedo. 

🛁 Introduce al gato en el agua

Te recomendamos que ya haya un poco de agua tibia en la bañera o recipiente para que tu gato se acostumbre a su tacto y a su temperatura.

Además, así se dará cuenta de que hace pie aunque haya agua y se sentirá más seguro y tranquilo.

No le eches agua directamente con la ducha sino con tu propia mano para que no se asuste. También puedes utilizar una esponja suave.

🧼 Enjabona al gato

Puedes usar la mano o una esponja, pero tienes que hacerlo siempre con mucha suavidad, sin frotar y haciendo movimientos circulares.

Háblale en todo momento con voz suave para que se tranquilice y procura que el agua no supere los 30º para que esté cómodo.

Si es posible, deja que el champú para gatos actúe unos 5 minutos.

🌡️ Seca a tu gato

Tras enjuagarlo para que no queden restos de jabón que le puedan incomodar, toca sacar al gato del agua.

Envuélvelo en una toalla caliente y deja que se acomode en tus brazos mientras disfruta del calor.

Frótale con suavidad para que se vaya secando y solo si no le da miedo, utiliza el secador para acelerar el proceso.

Si aun así te resulta imposible bañar a un gato porque se pone muy nervioso, te araña o se escapa, siempre tienes la opción de recurrir al lavado con champú en seco.

¿Se puede bañar a un gato de 1 mes?

Es bueno empezar a bañar a tu gatito cuando todavía es un cachorro, ya que todo puede convertirse en un juego para él y se acostumbrará con más facilidad.

Sin embargo, no es recomendable hacerlo antes de los 2 o 3 meses porque sería demasiado pequeño y podría crearle sensaciones negativas.

Bañarle por primera vez a partir de los 2-3 meses es positivo, ya que es sociable y juguetón y puede llegar incluso a disfrutar del momento del baño 😻

Esto es más difícil de conseguir cuando se trata de un gato adulto.

Aunque siempre se ha dicho que los gatos odian el agua, lo cierto es que algunos llegan a pasarlo muy bien jugando con el agua caliente.

¿Cada cuánto hay que bañar a un gato?

La frecuencia del baño va a depender de las circunstancias y del tipo de gato.

En condiciones normales con un baño al mes es más que suficiente.

Si tu gato sale al exterior con frecuencia puedes ampliar esta frecuencia a dos veces al mes o incluso una vez a la semana, en el caso de que regrese muy sucio.

Si ves que a tu gato no le gusta nada la hora del baño y que lo pasa mal de verdad, es mejor que no le obligues 🐈

Piensa que tu gato nunca va a estar sucio porque él mismo se ocupa de su aseo, por lo que es mejor que no le hagas pasar un mal rato

¿Qué experiencia tienes sobre bañar a un gato?

¿Has intentado bañar a tu minino? 

¿Cómo fue todo? 

¡Cuéntanoslo en los comentarios!